sábado, 10 de enero de 2009

Apoyo y el Comercio ¿Pretenden desinformarnos?


La última encuesta de Apoyo publicada por el diario El Comercio me recuerda las épocas de la "inflación bruta y la inflación neta" del primer gobierno aprista. La falta de ética en nuestro país ya no llama la atención. Para muestra un botón. Observemos la reciente encuesta de Apoyo a partir de las imágenes tomadas del blog Pedro Vilca Apaza. En el notaremos las inconsistencias, por ser generosos en el término, que obviamente favorecen a determinados personajes del establecimiento político local.
En esta primera imagen notamos, como en tan sólo unos días los resultados en el Norte y el Centro del país difieren dramáticamente de los resultados obtenidos por La Católica y CONECTA Consultores. En el caso del Sur donde ha habido terribles movimientos sociales con violencia la popularidad del presidente sólo ha bajado un puntito. Y en el Oriente donde la protesta ha sido aún mayor el presidente SUBE dos puntos. Claramente el beneficiado es el presidente García, con un buen margen de puntos.


En este segundo cuadro se manifiesta una monumental contradicción. Se pregunta "Al año de gestión ¿Aprueba o desaprueba la Gestión de Alejandro Toledo/Alan García? y la gente responde 36% a García y 16% al presidente Toledo. Bueno ¿No era 32% el porcentaje que la misma encuesta otorgaba a García de aprobación en el primer año? ¿No era 28% el porcentaje que la misma encuesta otorgaba al gobierno de García, también en el primer año? ¿De dónde sale el 36% para García?



Y en el tercer cuadro ya se pasaron de la raya. Esta es una grosera manipulación. Tirando por la borda cualquier tipo de regla estadístico gráfica, los señores de APOYO y El Comercio colocan la barra del 38% mucho mas grande y sombreada que la barra de 60% que APRUEBA la huelga del SUTEP. ¿Dónde se ha visto que 60% sea menor que 38%? Pero APOYO y El Comercio nos quieren decir eso. Al menos eso nos dicen sus "gràficos". Soy de los que piensa que esto de la Ley de la Carrera Pública Magisterial es una gran farsa, a la luz del comportamiento histórico del APRA. Y también soy de los que piensa que el SUTEP siempre ha sido un sindicato con claras aspiraciones políticas. Pero a pesar de mis diferencias con el SUTEP, es necesario denunciar lo que podría ser una grosera manipulación en la forma como se presentan los datos, que merecen una explicación tanto de Apoyo como de El Comercio por la forma como se presentan los datos. En esta oportunidad no vamos a comentar el milagro que representa que los ministros más lobbystas y robustos del gabinete sean los más populares. Pero si queremos llamar la atención en general sobre este tipo de informar que hace mucho daño no sólo al país sino al gobierno que se autoengaña, contribuyendo con esta complicidad al deterioro de la cosa pública, del erario, de la ética, la moral y el régimen democrático en el país.





Popularidad de Alan García: 24% a nivel nacional


El gobierno de Alan García, seguramente por el costo de tener como aliados a la misma mafia que se dedicó a hacerle la vida imposible a Alejandro Toledo sigue incrementando su nivel de rechazo y desaprobación a nivel nacional. En menos de un año llegaron al 24%. Muy lamentable pero comprensible. Lamentable porque el autollamado Mal menor resultó el peor de todoso los males. Comprensible porque nada se puede esperar de la incapacidad permanente para gobernar del Sr. Alan García y sus funcionarios que lo acompañan en el gabinete. Lo tuvieron todo. Comprensión, adulación y ceguera de la mayoría de medios de comunicación. Una billetera llena, producto de la verdadera austeridad, la que nace del correcto manejo del erario público, como fue en el gobierno de Alejandro Toledo. Una oposición que no entiende cual debe ser su papel y que tiene en UPP al ejemplo de ese vicio pernicioso de la política peruana que es el toma y daca. Y a pesar de todo ello están haciendo un gobierno dañino para los intereses del país. Ya no estamos hablando solo de un incumplimiento perverso y calculado de promesas electorales. Estamos hablando de incapacidad y corrupción, de intereses creados y protección a extraditables, todo lo cual está configurando un escenario de hartazgo frente al estilo de nuestros gobernantes. Hace poco nomás fue patética la performance mediática del Premier Jorge del Castillo. Estando fresco el recuerdo de la huelga y la violencia, volvió a menospreciar e insultar a sus adversarios. Insultos sí, porque para insultar no se requiere exclusivamente de adjetivos, también pueden ser actitudes. Demostrando una arrogancia que lo pinta como inmerecedor del cargo que ocupa, el premier Del Castillo arremetió contra funcionarios y huelguistas, seguro pensando equivocadamente que era el rey del mundo. 24%. Un porcentaje que dependiendo del personaje puede ser desesperante, por tanto peligroso. Una popularidad que lastima el ego de aquel que tiene alma populista y razón demagógica. Que a pesar de los muertos sigue lanzando amenazas y prepotencias. Como dice pepitaspuntocom, en 5 años del gobierno de Alejandro Toledo hubo terriblemente 4 muertos. En dos semanas de este gobierno 3 muertos. Y a pesar de ello siguen anunciando mano dura. A una semana del mensaje presidencial, como van las cosas, esperemos que no nos anuncien torrentes de populismo y demagogia. No sería nada raro, sabiendo que la mayoría de medios, como en esta oportunidad, silencian la noticia y pretenden ocultar al país los resultados de la encuesta de CONECTA aparecida en Perú 21.



Sigue la intolerancia y la soberbia

Nada va a cambiar. Sólo están actuando, creyendo que somos tontos. Acabo de escuchar al premier Jorge del Castillo en entrevista con César Hildebrandt, mintiendo una vez más sobre las cifras de publicidad que está gastando este gobierno en relación al del presidente Alejandro Toledo. Empujado por la soberbia y por qué no decirlo por su alejamiento de la realidad, cree ver que todo marcha bien. Ingenuamente está entusiasmado porque cree que todo se ha solucionado. Qué equivocado está. El Premier y su soberbia se creen el cuento que le dicen al oído sus numerosos aúlicos mediáticos. Su vocación de bombero, utilizando como extinguidor el dinero de todos los peruanos, lo hace sentirse el amo y señor de la coyuntura. Cree que es muy hábil y no se da cuenta que el prestigio con el que cuenta es producto del lobby de sus operadores mediáticos. Insulta nuevamente faltando a la tolerancia y demostrando que de hombre de Estado no tiene nada. Ante la pregunta de Hildebrandt sobre el porqué de las declaraciones críticas de Farid Matuk, el premier dijo que las mismas eran producto de la frustración. Dijo algo similar a que no sabía si las mismas eran por la corbatita michi o la frustración. Particularmente el señor Matuk no constituye para mí un gran referente ni matemático ni estadístico, pero siempre respetaré su opinión como respetaría la de cualquier ciudadano, más aún cuando esta es crítica. Pero el premier no acepta la crítica. Cree que nos vamos a tragar el cuento que en 6 meses de gobierno aprista ya la pobreza disminuyó más de 2 puntos y en todo el 2006 más de 4 puntos. Ese no es mérito del gobierno aprista. En absoluto. En primer lugar es imposible rebajar 2.2 % del índice de pobreza en 5 meses que es el periodo agosto-diciembre que le corresponde al gobierno aprista en el 2006. Y en segundo lugar habría que recordarle al premier lo que dijo Luis Alva Castro, actual alto funcionario del Interior, cuando ante las cifras de reducción de la pobreza del presidente Toledo, en el sentido que en 5 años habían disminuído de 52 a 48%, se horrorizó, indicando la gravedad de manipular las cifras a pesar que eran cifras avaladas por el mismo Banco Mundial. Ya estamos advertidos. El APRA y su premier, torpemente se sienten fortalecidos, por la presente calma,una calma que por lo hechiza es tan sólo una antesala de nuevas tormentas.




Y sigue la caida imparable


Un nuevo sondeo, esta vez de CONECTA Asociados, reafirma la tendencia descendente de la popularidad del presidente García. Sólo el 32% lo aprueba en la capital. Esto nos permitiría inferir, a partir de cifras para el interior del país, que a nivel nacional estaría, puntos más puntos menos, en el orden del 20%. Es decir, por más que sus amigos indiquen que su popularidad va en ascenso, los datos de la calle los estrellarían con la realidad. Sin embargo en medio del drama, no podía faltar la parte tragicómica. Tratando de darse ánimos el presidente García ha declarado que el país no se gobierna en base a encuestas. Es decir la persona que más ha utilizado las encuestas para desestabilizar, a tal punto que tenía una afín, la popular IDICEALAN dice que las encuestas no interesan. La persona que alojó en su local partidario a gente de Patria Roja o filosenderistas y que desfiló con ellos en el paro del 14 de julio del 2004 dice que las protestas no interesan. Que tal contradicción. Aún está fresco el recuerdo de sus declaraciones críticas y ácidas cuando de popularidad del presidente Toledo se trataba. En esas épocas él y sus compañeros llamaban a la insurrección popular pues, decían, el mapa político había cambiado y, por tanto, el régimen había perdido legitimidad. Pero el Dr. García se autoengaña cuando le echa la culpa a la mal llamada reforma educativa (que como va será insostenible). La culpa de las protestas es que dijo No al TLC y lo impulsa, dijo sí al retorno a la Constitución del 79 y no lo ha hecho, libre desafiliación a las AFP y ha dado una ley engañadora, impuestos a las mineras y lo cambió por un mísero óbolo, prometió acabar con los services, que él creó hace 20 años y tampoco lo ha hecho. Independientemente de sí estamos de acuerdo o no con sus promesas el asunto es que no las ha honrado. Engañó para poder ganar y simplemente no ha cumplido. Por tanto las exigencias continuarán así el gobierno pretenda no ver la realidad. García en la primera vuelta con las justas obtuvo un nivel superior al 20%. La gente votó por él por ser el mal menor, no porque tuviera confianza en su gestión. El descenso de su popularidad se debe fundamentalmente a que la gente se está dando cuenta que no ha cambiado, que reina la incompetencia y que la corrupción, en este gobierno, es un estado normal de las cosas. Estos aspectos sí comprometen el futuro de la estabilidad del país. El gobierno se autoengaña con facilidad. Creen que la calma lograda a fuerza de las actuales negociaciones seguirán en el próximo semestre. No creo que sea así. Las fuerzas opositoras, entre ellas las radicales, sólo están tomando un aire. Aún más, la soberbia gubernamental y la ceguera abonarán, a la luz de la historia, en más violencia, y así el país será pagano del gobierno del Mal Menor. Cuando la gente perciba que los precios no bajan, que las promesas no se cumplen, y que los ingresos descienden, volverán las protestas. Y si para enfrentarlas vamos a tener al mismo gabinete, las mismas actitudes y menores recursos presupuestales pues ya sabemos: los cuatro años por venir serán muy pero muy largos. Y mientras el presidente dice que no le interesan las encuestas, sus compañeros, desesperados, reparten folletos en Lima con datos de encuestas de empresas como IDICE e IMA con porcentajes que ya envidiaría Fidel Castro.
Juan Sheput




Y sigue la caida imparable


Un nuevo sondeo, esta vez de CONECTA Asociados, reafirma la tendencia descendente de la popularidad del presidente García. Sólo el 32% lo aprueba en la capital. Esto nos permitiría inferir, a partir de cifras para el interior del país, que a nivel nacional estaría, puntos más puntos menos, en el orden del 20%. Es decir, por más que sus amigos indiquen que su popularidad va en ascenso, los datos de la calle los estrellarían con la realidad. Sin embargo en medio del drama, no podía faltar la parte tragicómica. Tratando de darse ánimos el presidente García ha declarado que el país no se gobierna en base a encuestas. Es decir la persona que más ha utilizado las encuestas para desestabilizar, a tal punto que tenía una afín, la popular IDICEALAN dice que las encuestas no interesan. La persona que alojó en su local partidario a gente de Patria Roja o filosenderistas y que desfiló con ellos en el paro del 14 de julio del 2004 dice que las protestas no interesan. Que tal contradicción. Aún está fresco el recuerdo de sus declaraciones críticas y ácidas cuando de popularidad del presidente Toledo se trataba. En esas épocas él y sus compañeros llamaban a la insurrección popular pues, decían, el mapa político había cambiado y, por tanto, el régimen había perdido legitimidad. Pero el Dr. García se autoengaña cuando le echa la culpa a la mal llamada reforma educativa (que como va será insostenible). La culpa de las protestas es que dijo No al TLC y lo impulsa, dijo sí al retorno a la Constitución del 79 y no lo ha hecho, libre desafiliación a las AFP y ha dado una ley engañadora, impuestos a las mineras y lo cambió por un mísero óbolo, prometió acabar con los services, que él creó hace 20 años y tampoco lo ha hecho. Independientemente de sí estamos de acuerdo o no con sus promesas el asunto es que no las ha honrado. Engañó para poder ganar y simplemente no ha cumplido. Por tanto las exigencias continuarán así el gobierno pretenda no ver la realidad. García en la primera vuelta con las justas obtuvo un nivel superior al 20%. La gente votó por él por ser el mal menor, no porque tuviera confianza en su gestión. El descenso de su popularidad se debe fundamentalmente a que la gente se está dando cuenta que no ha cambiado, que reina la incompetencia y que la corrupción, en este gobierno, es un estado normal de las cosas. Estos aspectos sí comprometen el futuro de la estabilidad del país. El gobierno se autoengaña con facilidad. Creen que la calma lograda a fuerza de las actuales negociaciones seguirán en el próximo semestre. No creo que sea así. Las fuerzas opositoras, entre ellas las radicales, sólo están tomando un aire. Aún más, la soberbia gubernamental y la ceguera abonarán, a la luz de la historia, en más violencia, y así el país será pagano del gobierno del Mal Menor. Cuando la gente perciba que los precios no bajan, que las promesas no se cumplen, y que los ingresos descienden, volverán las protestas. Y si para enfrentarlas vamos a tener al mismo gabinete, las mismas actitudes y menores recursos presupuestales pues ya sabemos: los cuatro años por venir serán muy pero muy largos. Y mientras el presidente dice que no le interesan las encuestas, sus compañeros, desesperados, reparten folletos en Lima con datos de encuestas de empresas como IDICE e IMA con porcentajes que ya envidiaría Fidel Castro.
Juan Sheput




El mercado soy yo

El plumón de Alan García. Así tituló hace 20 años una revista especializada un articulo donde se graficaba la forma como el entonces también presidente García manipulaba la Economía. Si en los reportes que le brindaban sus técnicos las proyecciones de crecimiento decían "X " el tachaba y ponía "más de X", si la inflación decía "Y", el plumón bendito tachaba y escribía "menos de Y", si se sugería tanto de aumento salarial el sabio plumón indicaba mucho más, y así sucesivamente "por decreto" se iba manipulando la economía. Obviamente ayer, igual que hoy, para lograr esos caprichos se requerían de otros ingredientes: un grupito de secretarios, mal llamados ministros, que aceptaban y aceptan este conjunto de barbaridades lo cual aunado a la confundida complicidad de articulistas y especialistas que, con gran ingenuidad, se esfuerzan por ver el lado bueno en medio de todo lo malo dieron como resultado un manejo desastroso de la Economía. Ahora, que vemos actitudes similares, por una cuestión de responsabilidad con el país es necesario criticarlas, más aún cuando sabemos que es una falsedad el decir que al menos tenemos un ministro de Economía responsable. En efecto, en compañía del premier y del ministro Carranza, el Dr. Alan García ha anunciado la eliminación de aranceles para la harina de trigo, los fertilizantes y el incremento del fondo de protección contra el alza de los combustibles. Cree, lamentablemente, que las leyes del mercado pueden manipularse desde un sillón de Palacio de Gobierno. No se da cuenta, porque no ha aprendido nada, que esa actitud abona en un deterioro acelerado de los fundamentos económicos, malogrando así el futuro del país. Su deformación de abogado (de él y del premier) los hace creer que la realidad se modifica a punta de decretos y leguleyadas. Destruye la confianza y lanza el mensaje que el populismo está más cerca de lo que pensamos, más aún si de por medio está una protesta social. Se diferencia en ese aspecto muchísimo de Alejandro Toledo, quién, a pesar de la baja popularidad y de las protestas sociales, jamás jugó con la Economía. Los resultados, luego de 5 años de su gobierno, saltan a la vista. Lo mismo no se puede decir de García. Ensoberbecido, encimismado con sus índices de popularidad ordena que se eliminen los aranceles, que se subsidien los fertilizantes, que bajen los precios del pasaje, es decir, se lanza a si mismo la frase "El Mercado soy yo". Ya ha salido a contestarle a él y a sus ministros el Sr. Alejandro Daly indicando que actitudes como esa son propias de gobiernos irracionales, que se le hará más daño al sector harinero y, que al final, los consumidores seremos los perjudicados. Es necesario rebajar también el arancel al trigo dice el Sr. Daly. Sin embargo, nosotros no coincidimos con esta posición. No creemos que la solución sea rebajar el arancel tanto a la harina de trigo como al trigo. Esta decisión no beneficiaría al consumidor final sino a los grandes importadores, es decir a los grupos chilenos, al grupo Romero quiénes de un sólo golpe se beneficiarían con un 10% que no trasladarán al consumidor final. De allí la defensa que hacen del tema conocidos lobbystas mediáticos o banqueros empezando por el silencio del empleado bancario Luis Carranza. Hay ausencia de crítica técnica. El problema, puede ser, es una hipótesis, es que los críticos de antes, hoy, o son consultores o son funcionarios del gobierno. Felipe Ortiz de Zevallos que, ante la desconfianza generalizada, hace 20 años sacaba el índice de inflación de Apoyo, hoy es embajador de Perú en USA. Richard Webb, que hacía lo mismo en el Instituto Cuanto, hoy es consultor de la PCM. El IPE no hace las críticas que por mucho menos hacía al anterior gobierno, en este caso sabe Dios por qué razones. Y el Congreso, ni que decir, no sólo es un parlamento sin figuras descollantes, sino que hay una ausencia total de especialización e intelectualidad entre nuestros ilustres parlamentarios. Por tanto cero crítica, salvo la tímida que proviene de algunos medios de comunicación. Entre tanto continúa la destrucción de nuestros endebles fundamentos económicos y la leguleyada que favorece grupos de presión. Hay inflación, incipiente pero hay. Hay también incremento de decisiones controlistas. Hay deseos de manipular organismos reguladores. Hay un BCR con directores buena gente pero que no saben nada de Economía. Hay, agregadamente hablando, serios indicios que ingresaremos en un mal manejo económico. Y no son situaciones aisladas. La ausencia de crítica ha permitido que se pulverice a la anterior gestión del Instituto Nacional de Estadística e Informática INEI. A pesar de ser datos que están en poder del Banco Mundial y de Naciones Unidas, se ha mentido asegurandose que en la actualidad hay un 50% de pobreza y no 48%, para de esa manera favorecer las metas de reducción de las cifras de este gobierno. Eso me lleva a pensar que, lamentablemente, las cifras del actual INEI son por lo menos dignas de volver a revisar, pues no sería nada raro que se reediten actitudes de hace 20 años en que la manipulación de los índices correspondía a una suerte de mitomanía estadística.
Todo esto es muy lamentable. En menos de un año se ven signos de deterioro ya no sólo social sino también económico. Desafortunadamente la incapacidad, la ausencia de planes y la soberbia nos harán pagar una factura muy alta.
Juan Sheput

Aló Presidente

Una vez más el gobierno pretende vendernos la falsa idea que no ha gastado millones de soles en publicidad gubernamental. Hagamos, sobre el particular, algunas reflexiones ¿Cuesta o no cuesta la dedicación exclusiva de Canal 7, Radio Nacional, El Peruano y Andina a la adulación presidencial? ¿Cuáles son las razones por las cuales más de un medio de comunicación, llámese Panamericana o Frecuencia Latina hacen entrevistas echadas a prominentes líderes oficialistas? ¿Son o no son propaganda las campañas mediáticas aparecidas en más de un medio impreso que fabricaron "fenómenos del Niño" para justificar inmensos despilfarros de miles de millones de soles? ¿Cuestan o no cuestan los almanaques que tienen que repartir las fuerzas policiales al peor estilo del fujimontesinismo? ¿Pagamos o no pagamos los peruanos los paneles de propaganda de mediocres campañas como la de la puntualidad, a la cual ni el presidente García hace caso? ¿Cuánto cuesta la cacareada Tolerancia Cero que se exhibe en las carreteras al lado de frecuentes accidentes de tránsito? ¿Cuánto se ha gastado en inútiles campañas publicitarias utilizadas en cambiar los nombres de los programas sociales exitosos del gobierno de Alejandro Toledo como por ejemplo "A trabajar urbano"? ¿Cuántos millones de soles se vienen gastando en las campañas promocionales de vivienda? y así por el estilo la lista sería interminable.
Durante el gobierno de transición de Alejandro Toledo se buscó diferenciarse de los usos y costumbres del fujimontesinismo y se hizo de la señal pública, la de RTP Canal 7, una señal pluralista, imparcial, al servicio de todos los peruanos. Esto mereció el reconocimiento de todos, tirios y troyanos. Hoy dicha señal está dedicada, con panel de periodistas permanente, a alabar al presidente García, día y noche, interrumpiendo la programación en una falta de respeto al televidente, con tal de adular al oficialismo. Es decir el presidente García tiene su Aló Presidente las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Por lo tanto no es falta de comunicación, eso ha abundado y abunda, a tal punto que se ha escrito sobre la saturación mediática presidencial. El gran problema como dice Pepitaspuntocom y Politikha es incapacidad, incapacidad para gobernar. Y esto que no hemos querido mencionar la compra de opinión en diversos medios de comunicación, como la que hizo Garrido Lecca, y que desde nuestro punto de vista fue tan sólo la punta del iceberg, el hilo de una madeja que no se quizo investigar.